jueves, 18 de diciembre de 2014

In Memoriam... Trágicamente ...

Pelos, en sus mejores días, jugando en la nieve.


Hola!
Hoy solo estoy aquí con algo muy triste que me ha pasado y que tiene a mi familia de luto, verdaderamente no espero que le presten atención a este post, de hecho si les molesta que les hable de estas cosas siempre podrán decirlo en los comentarios, al menos solo hoy quisiera desahogarme un poco...
Bueno, el motivo que me tiene hoy aquí es que mi perro, el regalón de la familia, falleció ayer y estoy muy dolida. Muchos pueden decir "Es solo un perro", pero él no estaba en el rango de las mascotas, ese termino ni siquiera me agrada, te da una posesión sobre el animal que no considero justa, él era más bien un compañero, venia acompañando a mi familia al rededor de ocho o nueve años, aun le faltaba un buen rato para irse, nos había acompañado todos los días, saludándonos  alegre cada vez que salíamos de casa, moviendo la cola y ladrando de alegría cada vez que nos veía y corriendo juguetón de un lado a otro, llevando en el hocico algún juguete, un palo o una pelota, listo para ir a buscarlo a toda velocidad cuando lo lanzáramos.
Nos acompañó a TODOS los paseos en los que se podía llevar animales, a TODOS los ríos y lagos que alguna vez visitamos, nos acompañó en TODAS las Navidades y Años Nuevos, amaba los paseos y jugar en el agua, pero odiaba subirse al furgón y tener que viajar en auto, cada vez que había un paseo el se daba cuenta y corría a esconderse, por eso siempre debíamos amarrarlo unas horas antes para poder ir con el.

Debo admitir que jamás vi tan cercana la posibilidad de que muriera y justo hace unos cinco meses, junto a mi madre y hermanas habíamos hablado del día que en que partiese de este mundo, lo habíamos visto tan lejano, al menos en unos cinco o diez años más, cuando estuviese viejito, hubiese disfrutado a concho su vida y se estuviese yendo tranquilo, a lo mejor durmiendo por la noche.
Pero la muerte nunca es como la esperamos, hace unos meses se había metido en una riña nocturna, clásica de la época de celo, casi nunca salía con más que unas pequeñas heridas, esta vez fue una pierna dislocada lo que se llevó, dislocarse no parece tan peligroso, pero cuando en donde vives no hay veterinarios que tomen radiografías y debes viajar tres horas para conseguir uno, que no es precisamente barato, uno se da cuenta de cuan grave puede volverse la menor de las heridas, pasó mucho tiempo antes de que nos atreviésemos ha hacer algo, un día mi padre se decidió a intentar aliviar su dolor y con la asistencia de una veterinaria y a fuerza bruta, pero con delicadeza, devolvió la pierna a su lugar, durante unos cuatro a cinco días la vitalidad y energía volvió casi por completo a nuestro querido Cachorro, pero tal vez el tiempo que dejamos pasar fue demasiado, pues al sexto o séptimo día la pierna había vuelto sola a dislocarse, entonces la situación se volvió más grave, entro en una especie de depresión, comenzó a bajar de peso y a nosotros solo nos embargaba la pena cada vez que lo veíamos, casi no quedaba rastro de las energías de antaño, estaba flaco y su mirada se veía triste, pero para nuestra desgracia no teníamos, ni tenemos el dinero para pagar un viaje y una operación, trágicamente tuvimos que ver la única opción que parecía quedar, iba a tener que quedarse con su pierna así por mucho tiempo más. Ilusamente pensamos que aguantaría así unos meses, grave error, durante esta ultima semana agarró un fuerte resfriado, eso, rápidamente evolucionó a una neumonia, ya no podíamos hacer nada, intentamos darle la medicina que nos recomendó la veterinaria, pero no hubo caso, sus últimos tres días comenzó a dormir lejos de la casa, iba a echarse en algún lugar alejado y ni siquiera agua quería tomar, a esas alturas ya todos sabíamos lo que su comportamiento significaba, pero seguramente, internamente nadie quería admitirlo. El ultimo momento vino ayer, a eso de las dos de la tarde, mi padre salió a buscarlo para intentar darle de comer, pero lo hallo muerto, cerca de la ventana de nuestra sala, echado entre los árboles y los largos pastos, su temperatura corporal indicaba que había muerto hace apenas unas dos o tres horas, lo llevamos dentro de la casa y junto a su cuerpo lloramos su partida, luego, unas horas más tarde nos pusimos a trabajar en su tumba, con un fuerte dolor en el pecho y con las lagrimas asomando a cada tanto dando a notar nuestro dolor lo sepultamos, fue un trabajo de equipo, entre todos, dejamos junto a el sus más preciados juguetes y sobre el sepulcro su plato de comida, su sepultura quedó visible desde la ventana del comedor, junto a otro animal importante que nos dejó a inicios de este año.
Todo el resto de la tarde pasamos cada uno por su lado, superando el sufrimiento al modo propio, apenas y comí esa tarde, todos juntos y aún temprano nos fuimos a dormir, les puedo asegurar que nadie durmió aquella noche pues la congoja aún nos aprieta el pecho...

Aun hoy me es difícil reconocer que cuando salga de casa nunca más estará ahí para saludarnos, que a cada paseo que vayamos ya no nos acompañará, nada en mi casa va a ser igual. Cada vez que mi mente se pone a vagar en pensamientos diversos no puedo evitar que tomen el camino de sus recuerdos, en esos momentos mis lagrimas vuelven a fluir, jamás podré olvidarle y nadie podrá reemplazarlo.

Guardo muchos gratos recuerdos con mi lindo cachorro, especialmente el de aquella vez en la que mis hermanas y yo habíamos tenido un fuerte problema con nuestro padre, con mis hermanas nos dirigíamos a disculparnos, íbamos muy preocupadas, como siempre el estaba trabajando fuera(vivimos en el campo) y con el estaba Pelos, cuando llegamos a hablar Pelos estaba sentado a un costado suyo, mirando hacia nosotras con su tierna carita, mientras nosotras hablábamos, sin previo aviso se levantó de su lugar y fue a sentarse a mis pies, mirando hacia nuestro padre, su actitud nos decía claramente "No tengan miedo, yo las apoyo", porque los animales sienten, el sentía y además comprendía nuestras emociones, sabía perfectamente como darlas a notar...
Siento que al no haberlo podido ayudar cuando más nos necesito le fallamos brutalmente, todo a causa de que nos faltaba algo tan banal como el dinero, lo pienso y me parece tan horrible que la vida de un ser querido radique únicamente en los bolsillos y si no es suficiente, pues solamente despídete de quienes quieres, ese pensamiento me llena de impotencia, ira, rabia y dolor, más aun cuando la mañana en que murió yo había pensado en poner en internet un anuncio, para vender los libros que tengo, aunque llegue tarde, no se si unos diez libros de segunda mano hubiesen hecho la diferencia.

En fin, cuando cumpla la mayoría de edad y tenga todas mis ideas claras quisiera hacerme un tatuaje, con su nombre o rostro o silueta, para que ni siquiera los gajes de la mente me permitan olvidarlo.

Espero no haberlos aburrido con mis emociones y pensamientos, al inicio pretendía dejarles un pequeño resumen de como me sentía, pero no dimensione claramente la magnitud de mis pensamientos.
También espero que no les moleste si en estos días modifico la portada, para poner en grande a mi querido Pelos, al menos unas semanas, que creo serán las más difíciles de mi luto.


Eso es todo, si has leído hasta aquí te agradezco desde el fondo de mi corazón.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias!, no pensé que alguien fuese a leerlo, me ha alegrado mucho el ver tu comentario <3

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